A partir del martes 3 de noviembre entró en vigor en San Luis Potosí la restricción del uso personal de teléfonos celulares en escuelas públicas y privadas de educación básica durante la jornada escolar, incluidos los periodos de recreo. En educación media superior, cada institución establecerá los acuerdos y criterios para un uso seguro y responsable de estos dispositivos.
La medida deriva de una iniciativa promovida por el Gobernador Ricardo Gallardo Cardona y aprobada por el Congreso del Estado, que reformó la Ley de Educación local para limitar el uso personal y no pedagógico de celulares y otros dispositivos electrónicos. Con ello, la entidad se suma a los esfuerzos nacionales para mejorar el aprendizaje y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
El mandatario estatal señaló que la disposición busca recuperar la atención en las aulas, favorecer el aprovechamiento académico y promover espacios de convivencia donde los estudiantes desarrollen capacidades de comunicación, creatividad e interacción social, evitando distracciones asociadas al uso excesivo de celulares, plataformas digitales y redes sociales.
La norma se respalda en un proceso de análisis, consultas y foros de diálogo con docentes, autoridades educativas y comunidades escolares, así como en reuniones con madres y padres de familia, quienes participaron en la definición de acuerdos para aplicar las medidas de manera ordenada y respetuosa según las necesidades de cada plantel.
Como parte de la coordinación con la Federación, la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE) y el Sistema Educativo Estatal Regular (SEER) participan en la implementación de los criterios educativos mediante acciones de orientación, acompañamiento y comunicación con las comunidades escolares de las cuatro regiones del estado.
Se contemplan excepciones para situaciones de emergencia, necesidades de salud y actividades pedagógicas previamente determinadas por el personal docente.
Gallardo Cardona puntualizó que el objetivo no es impedir el acceso de las nuevas generaciones a las herramientas tecnológicas, sino establecer límites adecuados para que su utilización contribuya a la formación académica sin afectar la convivencia, la concentración ni el bienestar emocional de los estudiantes. El Gobierno del Estado dará seguimiento a la aplicación de estas disposiciones en comunicación permanente con directivos, docentes y familias.