“No entendemos cómo los gobiernos hablan de paz” // ¿Es que no les interesa que nos maten? // ¿Piensan que Los Ardillos no nos volverán a atacar?, critica vocera del Cipog-EZ y CRAC-PF

Alcozacán, Gro., “Por sufrirlo en carne propia, los pueblos de la Montaña Baja de Guerrero decimos que ¡ya basta de tanto dolor y de tanta muerte!, pero también: ¡ya basta de tanta indiferencia y desprecio!, porque al mismo tiempo que los grupos criminales nos atacan, nos matan, aterrorizan a nuestros niños, a nuestras niñas, los malos gobiernos se ríen de nuestro sufrimiento y sólo nos miran cuando están obligados a mirarnos, ya sea por su interés (cuando hay elecciones) o por su carrera política, nuestras muertes se convierten en noticias”, reprochó la indígena nahua Bernardina, en representación del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) y de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF).

Durante un encuentro en la cancha del poblado de Alcozacán, al que asistieron unos 2 mil indígenas desplazados por la violencia generada por el grupo narcoparamilitar de Los Ardillos, en el que también participaron integrantes del Congreso Indígena (CNI) y de la Misión Civil de Observación Sexta (MCO-S), Bernardina reprochó que la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, “no ha tenido la capacidad de frenar la violencia en el estado; al contrario, aseveró, ha pactado con delincuentes, protege a la alcaldesa de Chilapa de Álvarez (Mercedes Carballo Chino), que es parte de la estructura político-criminal que cobija a Los Ardillos, a los que pone a disposición los recursos económicos que el municipio debe entregar a las comunidades y que nosotros no recibimos”.

Ayer, a las 12:23 horas, los pobladores despidieron a los integrantes de organizaciones y colectivos que integraron la MCO-S, así como centros de derechos humanos y periodistas nacionales e internacionales que los acompañaron.

Pero antes debieron escuchar a Bernardina, quien cuestionó: “¿Acaso no tienen derecho los abuelos y las abuelas a vivir en paz?; ¿acaso sólo importan las mujeres de la ciudad, ésas que dicen que llegaron al poder junto a la presidenta (Claudia Sheinbaum)?; ¿es que no les interesa que nos maten: o creen que con sus programas sociales la violencia criminal va a terminar?

“Piensan que Los Ardillos no nos volverán a atacar, esa organización no ha sido investigada, tocada, desarticulada; a nosotros y a nosotras nos queda muy claro lo que hemos vivido durante más de 10 años y que lo que replicó el pasado 6 de mayo en las comunidades de Tula, Chico-tlán y Acahuehuetlán es una guerra de exterminio en nuestra contra; eso lo podemos entender porque el crimen organizado de eso vive: de despojar, explotar, extorsionar y usar la tierra como mercancía.”

Criticó que los delincuentes maltraten la tierra, “porque en ella siembran amapola, o sea que siembran violencia; usan la tierra para hacer caminos, para envenenar a los jóvenes con sus drogas. Esto es, para trasladar la muerte. Destruyen la tierra y con ella destruyen la vida, lo que no entendemos es cómo los distintos gobiernos hablan de paz y sacan sus estadísticas de que los homicidios disminuyen todos los días”.

Después, a nombre del CNI, la indígena Sara leyó un comunicado: “agradecerles que resistan, que apuesten a seguir viviendo. Decirles que no están solos, aunque en los momentos de crisis ustedes se sientan así, aquí nosotros en nuestras tierras; allá, lejos de aquí, también hacemos lo propio para que esa violencia en contra de ustedes se detenga.

“Exigimos al Estado mexicano alto a esta guerra genocida, a esta masacre contra nuestros hermanos del Cipog-EZ. Los pueblos que integramos el CNI exigimos la protección a la MCO-S, que estamos acompañando con esta documentación y denuncia, el alto a los señalamientos dirigidos a compañeros y hermanos y hermanas del Cipog-EZ; tampoco le creemos al Estado, que es mentiroso.

“Sabemos que los apoyos llegan a quienes ayudan al Estado, mientras las comunidades siguen trabajando para poder vivir; decimos que sí les podemos ganar y sí podemos detener esta violencia si nos mantenemos juntos, desde nuestros territorios; si seguimos viviendo y resistiendo.”

A nombre de la MCO-S, Tenoch expuso: “Venimos aquí a escucharles; a observar; a escuchar su dolor; a escuchar sus experiencias. Ayer caminamos en la comunidad de Tula y fue terrible lo que observamos hermanos y hermanas. Sepan que allá, en la Ciudad de México, el gobierno dice que los desplazados de Tula ya regresaron a Tula y que todo está en paz. El gobierno dice que ustedes son parte de un grupo delincuencial y que los ataques que sufrieron son porque están en un enfrentamiento con otro grupo delincuencial.

“Nosotros decimos que mienten; ustedes son pueblos y ustedes no son grupos criminales. Hermanos y hermanas, observamos que Tula hoy día está vacío; no hay personas porque las casas están quemadas; que el gobierno no está haciendo el trabajo que debe de hacer. Y el hecho de que venga aquí, sin escuchar la voz de ustedes, la voz de las autoridades, es un acto irresponsable y terrible y que el hecho de que tenga aquí al Ejército, a la Guardia Nacional, aquí metido en esta cancha en donde los niños juegan, donde se hacen las asambleas, es algo que no debe ser.

“Ellos deben estar allá combatiendo a los criminales, donde Los Ardillos atacan a las comunidades. Hermanos y hermanas queremos que sepan que no están solos que no están solas; que desde hace seis años venimos caminando con ustedes escuchándoles y llevando su palabra a los distintos gobiernos para exigirles que pare la guerra en contra de ustedes, para exigirles que cumplan con las promesas y compromisos que les hacen”, concluyó.

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