La Galería de Apolo del Museo del Louvre reabrió sus puertas este miércoles, transformándose en una nueva atracción para turistas ansiosos por conocer el sitio del llamado "robo del siglo". El espacio, del que fueron retiradas sus más valiosas colecciones tras el atraco de octubre pasado, ha captado la atención de visitantes de todo el mundo.
"Para mí es un honor estar aquí el primer día, por la mañana", señaló Jenny Lee, guía de 34 años para turistas coreanos, quien consideró que el robo "es una nueva historia para la Galería Apolo". Por su parte, Alison Leslie, exagente de policía escocesa de 52 años, expresó: "Es hermosa, tal como la recuerdo. Creo que la prefiero vacía, sin las joyas".
El robo de un lote de ocho piezas valoradas en unos 100 millones de dólares, perpetrado a plena luz del día, convirtió a la Galería de Apolo en famosa a nivel mundial. Aunque los cuatro presuntos ladrones fueron detenidos, las joyas siguen sin aparecer pese a las exhaustivas búsquedas de los investigadores franceses y la colaboración con Bélgica, Italia y otros países.
Las obras restantes fueron retiradas del espacio y serán exhibidas en el futuro en una sala segura sin ventanas. Los criminales utilizaron una grúa montada sobre un camión para acceder a un balcón de la galería, desde donde cortaron ventanas y vitrinas con potentes sierras de disco.
Las vulnerabilidades de seguridad del lugar, al que se pudo acceder por un balcón desde la calle, ya habían sido señaladas en una auditoría de 2019 encargada por el museo, pero las recomendaciones nunca se implementaron. El atraco dejó al mundo atónito, avergonzó a Francia y reveló fallos en el anticuado sistema de videovigilancia del museo más visitado del mundo.
El incidente desencadenó una crisis interna que provocó protestas de empleados y la dimisión de la presidenta del museo, Laurence des Cars, sustituida en febrero por Christophe Leribault, historiador del arte que anteriormente dirigía el Palacio de Versalles.
Los cuatro hombres sospechosos, todos originarios de la región parisina con antecedentes penales, fueron detenidos por la Policía en las semanas posteriores al robo. El Louvre, donde se expone la Mona Lisa, recibió el año pasado alrededor de 9 millones de visitantes, muy por encima de su capacidad prevista, lo que ha provocado problemas de saturación.