Insta a gente de otros países a abandonar la ciudad

Respuesta del canciller luego de embate ucranio a residencia estudiantil

Moscú. El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, al hablar por teléfono este lunes con su colega estadunidense Marco Rubio, comunicó de modo oficial que el ejército ruso comenzará a atacar “de modo sistemático” empresas de la industria militar, así como “los centros de toma de decisiones y los puestos de mando” en la ciudad de Kiev, Ucrania.

De acuerdo con la información oficial, Lavrov se comunicó con Rubio “por instrucciones del presidente Vladimir Putin” para llamar su atención sobre el comunicado que emitió este mismo lunes su oficina, en el cual recomienda a Estados Unidos, igual que a todos los países que tienen representación en Kiev, retirar todo el personal diplomático de sus embajadas, así como a otros ciudadanos estadunidenses en la capital ucrania, donde se concentra la mayoría de los objetivos que se propone destruir Rusia.

Lavrov recordó a Rubio “los entendimientos alcanzados en agosto de 2025 en Anchorage (Alaska) al máximo nivel, a propuesta de Estados Unidos, en relación con la crisis de Ucrania y lamentó que, por insistencia de las élites europeas y del régimen de Kiev se sabotean dichos entendimientos que abrían la puerta para un arreglo sostenido y duradero con base en un equilibrio de intereses”, señala la cancillería rusa.

Asimismo, los encargados de la política exterior de Rusia y Estados Unidos “intercambiaron valoraciones acerca de iniciativas diplomáticas relacionadas con la crisis en el estrecho de Ormuz y la situación en torno a Cuba”.

Por último, Lavrov y Rubio “confirmaron el interés recíproco, a pesar de las conocidas divergencias, de realizar esfuerzos para normalizar las condiciones de trabajo de las misiones diplomáticas en los territorios de ambos”.

La cancillería rusa, en el comunicado mencionado por Lavrov, conminó este lunes “a los ciudadanos extranjeros, incluidos los funcionarios de misiones diplomáticas y representaciones de organizaciones internacionales, a abandonar cuanto antes la ciudad de Kiev, y a los habitantes de la capital de Ucrania a no acercarse a las instalaciones de infraestructura militar y administrativa del régimen de (el presidente ucranio Volodymir) Zelensky”.

El aviso se debe a que el ejército ruso “procederá a lanzar ataques de modo sistemático contra empresas de la industria militar dispersas por toda la capital de Ucrania, incluyendo sitios específicos de diseño, producción, programación y preparación para el uso de aparatos aéreos no tripulados que emplea el régimen de Kiev con asistencia de especialistas de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), que son los responsables del suministro de componentes, la provisión de datos de inteligencia y las rutas para los objetivos”.

El ministerio de Relaciones Exteriores ruso advierte: “También serán atacados los centros de toma de decisiones y los puestos de mando”, como suelen referirse aquí a la oficina de la presidencia ucrania, el consejo de ministros, el parlamento, el ministerio de Defensa, la cancillería, la dirección de inteligencia militar, el servicio de seguridad y la dirección general de drones del ejército, entre otros.

La dependencia diplomática de Rusia denuncia que “la junta de Zelensky y sus res occidentales, que suministran al ejército ucranio los instrumentos para cometer crímenes contra nuestra gente, han demostrado ante el mundo entero su flagrante desprecio por las normas del derecho interhumanitario y violan los convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales, que regulan la protección de la población civil durante los conflictos armados”.

Agrega: “el ataque sangriento perpetrado por el ejército de Ucrania la madrugada del 22 de mayo anterior, mediante el uso de drones, contra el edificio académico y la residencia estudiantil de un colegio de la Universidad Pedagógica en Starobilsk (Lugansk) devino una nueva y flagrante evidencia de la esencia nazi y terrorista del régimen de Kiev, que deliberadamente ataca a civiles y no se detiene ante el asesinato a sangre fría de adolescentes”.

Y concluye: “todo esto colmó nuestra paciencia”.

El ataque ucranio en Starobilsk causó la muerte de 21 adolescentes y jóvenes de 14 a 18 años al desplomarse tres pisos del edificio donde dormían.

El mando militar ucranio aseveró haber atacado el cuartel general de Rubikon, como se conoce al Centro de Tecnologías Prometedoras de Drones, que es una unidad militar del ejército ruso en Lugansk, sin precisar si ese objetivo estaba en el colegio técnico de Satarobilsk, si hubo un error en la programación del blanco, si los drones (aparentemente tres) se desviaron de su ruta o si fueron derribados por la defensa antiaérea rusa.

Moscú y Kiev, como sucede en toda guerra, ofrecen versiones que sólo buscan culpar de la tragedia al otro.

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