Bombardea el sur del país y cerca de Beirut; 17 abatidos

Beirut. Al menos 17 personas, entre ellas niños, fueron abatidas en nuevos bombardeos perpetrados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) contra la organización chiíta pro iraní Hezbollah en Líbano, a pesar del alto el fuego, tanto en el sur del país –donde el ejército de Tel Aviv amplió su “zona de combate” y ordenó la evacuación de otras seis ciudades–, como cerca de Beirut.

Las FDI bombardearon anoche Tiro, la cuarta ciudad más grande de Líbano y una de las metrópolis más antiguas del mundo.

Bajo fuego desde hace varios días, Tiro cuenta con sitios arqueológicos, algunos de ellos sumergidos, baños romanos, una carretera con columnatas, un barrio residencial romano, los restos de una catedral construida en el siglo XII, un hipódromo del siglo II y los restos de la necrópolis de El Bass.

Más al norte, en la ciudad de Sidón, un dron israelí mató a cinco personas e hirió a 21, entre ellas cinco niños, en un edificio de apartamentos de “familias pobres que habían huido de los ataques en el sur”, declaró un vecino.

Entre los muertos estaba Hossan Zeidan, ex corresponsal de la televisión iraní Al Aalam.

En la localidad de Adloun, otro ataque con dron contra un automóvil mató a seis personas, entre ellas dos niños y sus padres.

En dos bombardeos contra motociclistas, cerca de Tiro y de Nabatiye, murieron dos civiles y un soldado libanés.

El ataque en la región de Beirut fue “selectivo”, según una fuente militar israelí, y tuvo por objetivo un apartamento en Choueifat, ciudad considerada feudo de Hezbollah; dejó tres muertos: “una mujer y su pequeña hija y un niño sirio, además de 15 heridos”, informó el ministerio de Salud.

Las autoridades libanesas elevaron a más de 3 mil 300 los muertos y más de 10 mil los heridos, desde el inicio de los combates.

En tanto, las FDI informaron que uno de sus soldados murió en el norte de Israel en una embestida con dron de Hezbollah, que reivindicó además decenas de ataques dentro del territorio israelí contra tropas y tanques que han cruzado el río Litani hacia la localidad de Zawtar al Sharqieh, al tiempo que continúan los combates a corta distancia.

La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano denunció el lanzamiento de hasta 670 proyectiles sólo durante la jornada del miércoles, la mayor cantidad desde el 17 de abril, cuando se firmó el alto el fuego que no se respeta.

El primer ministro libanés, Nawaf Salam, recalcó que la destrucción de monumentos históricos, las amenazas a los civiles y las evacuaciones forzadas –que ya han producido un millón de desplazados– “alcanzan el nivel de castigo colectivo, que es condenado por todas las normas y leyes internacionales”.

Por su parte, José Manuel Albares, canciller español, resaltó que “la declaración por parte de Israel del sur de Líbano como zona de guerra es inaceptable y contraria al derecho internacional.

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