Una fotografía filtrada recientemente mostró a dos ancianos gazatíes a los que las fuerzas israelíes utilizaron “como escudos humanos” en el enclave para registrar túneles en los que podía haber explosivos, y luego asesinó; el periodista palestino Younis Tirawi compartió las imágenes en redes sociales. Tirawi, además de identificar a las víctimas como Nadi Marouf y Ali Marouf, detalló que en noviembre de 2024, las “tropas israelíes del 92 batallón de la brigada Kfir secuestraron a dos ancianos palestinos en Beit Lahia y los utilizaron como escudos humanos durante días antes de matarlos”. El ejército israelí sostuvo en mayo de 2025 que investigaba diversos casos de este tipo y que estaba “estrictamente prohibido” usar a los palestinos como escudos humanos o coaccionarlos para que realicen operaciones militares potencialmente peligrosas para sus tropas. En tanto, la Junta de Paz creada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para supervisar la reconstrucción de Gaza emitió su primer contrato de construcción para edificar un puesto militar con capacidad para 150 elementos. Arkel International, una empresa con sede en Luisiana y “con más de 60 años de experiencia en la construcción de plantas en el extranjero”, según su portal en Internet, se adjudicó el convenio, que aún no se ha formalizado. “Uno de los contratos previstos se refiere a instalaciones para apoyar a la fuerza internacional de estabilización, que ayudará a implementar los acuerdos de seguridad y gobernanza de la hoja de ruta”, declaró un funcionario de la junta. Por otra parte, el Servicio Penitenciario Palestino (PPS) afirmó que la prohibición israelí de visitas familiares a los detenidos palestinos expone a los presos a mayores abusos por parte de Tel Aviv. La decisión del ministro de Seguridad, Itamar Ben Gvir, de renovar esta política va “dirigida a imponer el aislamiento total de los detenidos”, aseveró el PPS. En tanto, el médico Muneer al Boursh, director general del ministerio de Salud de Gaza, pidió medidas urgentes para salvar la vida de su colega detenido, Hussam Abu Safia –cuyo estado de salud es delicado– antes de que sea “demasiado tarde”.